Política

Se fabrican delitos para extorsionar a migrantes

julio 17, 2012

Orizaba, Ver.- Los indocumentados centroamericanos son objeto de intentos de extorsión “de hasta 2 mil dólares”, y si no los pagan los encarcelan. Los responsables son la mayoría de las corporaciones policiacas del país, refirió Rubén Figueroa, activista del Movimiento Migrante Mesoamericano.

Hay cárceles mexicanas en las que se encuentran indocumentados detenidos hasta por ocho meses “acusados de robar una bebida”. Lo peor ocurrió en Tlaxcala, ahí a un indocumentado, que impidió el asalto a un ferrocarril, “lo hirieron de bala, pero lo detuvieron acusado de intento de robo”.

El activista relató los hechos, no tan sólo del traslado al que se enfrentan los indocumentados, sino que ahora a muchos de ellos “las autoridades policiacas les inventan delitos, no para encarcelarlos, sino para extorsionarlos”.

De acuerdo con esa misma organización, de cada 10 centroamericanos indocumentados que transitan por el país “por lo menos seis de ellos se les somete a la fabricación de delitos y esto nos revela el grado de corrupción que existe entre las autoridades policiacas”.

Hay un descontento de los migrantes e incluso “muchos de ellos no ceden a la extorsión y consecuentemente son detenidos, juzgados incorrectamente e incluso sentenciados, se les envía por mucho tiempo a la cárcel porque como no les dan dinero de la extorsión los culpan”.

El problema es bastante preocupante, “los migrantes además de viajar en medio de riesgos, con hambre y sed, deben tener cuidado de no ser objeto de intentos de extorsión de parte de las autoridades policiacas mexicanas”.

En el viaje, el hambre y la sed obligan a algunos a incurrir en el robo de alimentos, luego son recluidos por tiempo indefinido, “conocemos del caso de un indocumentado que estuvo detenido hasta por ocho meses tan sólo por robar una bebida, eso es muy lamentable”.

Hay otro caso: “tenemos a un indocumentado hondureño que estuvo encarcelado. A él se le fabricó el delito de secuestro, sin embargo la autoridad no tuvo elementos para sentenciarlo. A él le pedían 2 mil dólares para liberarlo”.

Un tercer ejemplo: “en Tlaxcala, un ilegal que impidió un asalto, fue acusado por la empresa de intentar robar sacos de arroz y aunque el maquinista declaró que ahuyentó a los ladrones, lo encarcelaron. Hay incluso testigos de que lo hirieron de bala, aun así fue detenido”.

El problema es bastante grave, a los indocumentados se les intentan culpar de hechos de los que no son responsables, pero por el hecho de estar en tránsito ilegal en el país son vulnerables y se les elige como presuntos responsables de hechos delictivos que la mayoría de las veces no cometieron.