Política

OINSZ: a políticos sólo les importan los indígenas en tiempos electorales

enero 27, 2012

Zongolica, Ver.- En al menos seis municipios de esta serranía se concentra cerca de 10 por ciento de 4 millones de veracruzanos en pobreza. El proceso electoral federal los convierte en votos cautivos que serán disputados por los partidos políticos.

Esta práctica, dice Isidro Tehuintle Pacheco, dirigente de la Organización Indígena Náhuatl de la Sierra de Zongolica (OINSZ), “sólo en los tiempos electorales los indígenas se vuelven importantes para los partidos políticos. Su pobreza y marginación, es el principal atractivo para los candidatos políticos”.

Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (Inegi) revelan que los municipios de Mixtla de Altamirano, Los Reyes, Astacinga, Tequila, Atlahuilco, Los Reyes y Tehuipango, están dentro de los parámetros de alta marginación, “aun cuando el gobierno federal presuma que ya de disminuyeron los índices de pobreza, la realidad es distinta”.

Los indígenas que laboran como jornaleros en el campo, refiere, apenas ganan menos de un salario mínimo, lo cual no les permite satisfacer la demanda de alimentos básicos; el pago muchas veces no supera ni los 40 pesos por un jornal de hasta 12 horas diarias, de lunes a sábado.

“La sierra de Zongolica registra los mayores índices de pobreza del país, hay pobreza económica, alimentaria, de desarrollo humano, desarrollo educativo, no sólo en el estado sino a nivel nacional. Mixtla de Altamirano sigue a la cabeza como el municipio más pobre del estado y entre los 10 primeros del país. En Veracruz existen 15 municipios con un serio retraso en desarrollo humano de los 50 que hay en el país”.

Otro de los problemas que no se ha logrado erradicar, pese a los programas existentes, es la pobreza alimentaria, “ahora con la sequía que se avecina puede agudizarse y se complicará aún más entre las familias que más problemas de dinero tienen. Hay familias que no tienen dinero para comer, ni siquiera para tortillas con frijoles, que es lo que consume la mayoría de los habitantes de esta zona”.

El proceso electoral va a permitir a los partidos políticos lucrar con la necesidad de los indígenas, “ahora se acercan los tiempos de regalar una torta, un refresco, camisetas, con tal de que voten en favor de ellos. Los candidatos piensan que con una despensa van a matar el hambre de toda una vida”.

Ante ello, expone, los indígenas deben tomar en cuenta su condición, no dejarse manipular por los partidos políticos, que agarren lo que les van a regalar, pero que no regalen su voto, porque las condiciones de pobreza cada vez son mayores.

“No serán extraños los discursos de recuperar la dignidad de los indígenas, pero tampoco será extraño que con el tiempo se les olviden”.