Política

UV evaluará el desastre petrolero en el sur

enero 21, 2012

Coatzacoalcos, Ver.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) contrató a la Universidad Veracruzana para que realice un trabajo de evaluación externo de los impactos al río Coatzacoalcos; en tanto, Greenpeace señaló que las afectaciones se verán a largo plazo y lamentó que se minimice la situación.

Adicionalmente al estudio que paga Petróleos Mexicanos para determinar las afectaciones sobre el río en mención, la Semarnat realizará una evaluación para poder tener un referente de las acciones que tendrán que tomar en el corto y mediano plazo.

Juan Domínguez Hernández, delegado regional de la Semarnat, confirmó que desde la semana pasada especialistas de la máxima casa de estudios iniciaron el levantamiento de muestreos en la primera etapa de este proceso de investigación, en la cual se evaluó al río aún contaminado, y se puso especial énfasis en el mangle aledaño, ya que muchas de estas especies formaron parte de los árboles que se sembraron en remediación del derrame de 2005.

Debido a la experiencia de la institución, estimó, volverá a evaluar que se realice la limpieza y la remediación del ecosistema, de manera paralela con una empresa que realizará los análisis en laboratorios especializados.

El funcionario federal mencionó que se espera que sea en la próxima semana cuando se emitan algunos avances sobre los resultados de estos estudios preliminares para darlos a conocer a los involucrados.

Por otra parte, la agrupación ecologista Greenpeace rechazó que esté completamente limpia la zona impactada por crudo, debido a una fuga registrada en el predio el Polvorín ubicado en el municipio de Cosoleacaque.

Los ecologistas señalaron que son “declaraciones apresuradas” las emitidas por los titulares de la Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, quienes minimizaron la contaminación a lo largo de 12 kilómetros del río Coatzacoalcos.

“Pemex debe realizar estudios de caracterización, es decir, muestreos en agua y suelos, para evaluar el grado de contaminación del río Coatzacoalcos, ya que los impactos ambientales en este afluente por el derrame del pasado 31 de diciembre podrían tardar años en desaparecer”, comentó Beatriz Olivera, coordinadora de la campaña de energía y cambio climático de Greenpeace.

Sólo con este tipo de análisis se podrá conocer si se han rebasado los límites máximos permitidos de hidrocarburos, para después definir la forma más adecuada de restauración del sitio, y así asegurar la calidad de vida de la biodiversidad en el ecosistema.

Adujo que los impactos de un derrame son a largo plazo y el crudo tarda muchos años en degradarse completamente.

A modo de ejemplo, Beatriz Olivera indicó que en el Golfo de México, a más de un año del derrame ocasionado por la British Petroleum, 80 por ciento del crudo aún no ha sido recuperado.

Refirió que la Comisión Nacional de Hidrocarburos muestra que los derrames de Pemex han sido continuos tanto en mar como en tierra; tan sólo de octubre a enero se han registrado cinco derrames de la paraestatal en la zona del Golfo de México, en Tuxpan, Poza Rica, Cosoleacaque, Álamo y Campeche.

“Lo que hemos visto en el (río) Coatzacoalcos es una muestra de que la industria petrolera en el país no está preparada para prevenir, actuar y remediar desastres ambientales. Greenpeace demanda la cancelación inmediata de nuevas perforaciones en el Golfo de México e indemnización a los pescadores que resultaron afectados”, finalizó.