Política

Urgen psiquiatras

diciembre 13, 2011

Coincidirá conmigo que frecuentemente nos topamos con situaciones que nos hacen sentir ante lo demencial. No hablaré de estadísticas que el sector Salud maneja acerca de los padecimientos clásicos, tratados con el método científico: Ensayo y error, siendo un tema escabroso y poco explorado, cayendo en cuenta que todos los seres humanos habremos experimentado algún desequilibrio por factores con que la vida nos va enfrentando, en el entendido que vamos avanzando en tiempo y espacio confrontando las etapas de la existencia.

La situación en nuestro México es un reto a la estabilidad mental que se avivan en estos tiempos preelectorales, por las ofertas provenientes de los aspirantes, todas similares pues los problemas son los mismos y el enfoque ideológico no existe, más bien se ensayan formas que parezcan atractivas al público con medios tecnológicos modernos e innovadores, para plantear el mismo discurso.

Lo cierto es que la población ha desarrollado una facultad que entiendo yucateca, llamada en la península; cultivo consistente en hacer creer al aspirante a algo que se le cree su discurso y se le ensalzan virtudes imaginarias, cruelmente contrarias a la realidad, en la que participan todos haciendo sentir al sujeto realizado. Las personas comunes, más allá de esta simpática trama, practicamos la resignación ya que hemos aprendido a sobrellevar las modas electorales en toda su parafernalia atendiendo en realidad a los compromisos corporativos del trabajo, pues si es usted asalariado o profesional, pertenecerá a algún sindicato o asociación gremial y este a su vez a alguna central y así sucesivamente donde le dirán por quién debe votar y cuándo debe asistir a mítines y reuniones asfixiantes y los coros que debe acompañar o cuando menos hacer el movimiento de labios que haga parecer que los domina y lucir un semblante grato. Esto le garantizará disfrutar de los beneficios de su organización, a los cuales tiene derecho pero que son reservados y otorgados en función de la alineación con la alienación. Si usted no es "prole" como nos ha nombrado la hija de Peña Nieto, entonces le va peor pues quiere decir que es de los más, es decir: pobre, si se recuerda que la precandidata Josefina dijo que habían crecido en millones cuando se los pasó a su homólogo Cordero, pegando de carambola a su patrón Felipe, a quien después le hizo aclaración de admiración, fidelidad y gratitud, para que no ser tildada de infame Jezabel. Ser pobre significa carecer de un empleo fijo y remunerado por tanto si es urbano será vendedor ambulante, colono invasor, miembro de la corte de los milagros que los economistas harvardianos llaman economía informal. Si es rural, será campesino a menudo con raíces indígenas, con o sin tierra, pero siempre poca, agotada o nula, si desea trabajar la hará de peón con quien le pueda pagar un jornal, siempre menor al salario mínimo, el cual Peña Nieto sabiamente equivocó hacia abajo en entrevista con periodistas gachupines de El País, quienes le hicieron tropezar, preguntones como son, y él declarara en tono corderista que es de 900 pesos, contra los míseros aún 1,740 que tampoco alcanzan para nada. Con ello da testimonio de la urgencia de elaborar un vademécum que debe cargar en forma permanente, con un grupo de especialistas en todo, que puedan sacarlo de las barrancas donde aparenta tener harta querencia.

No se preocupe que hay mecate para todos: Ahí están los programas asistenciales que le darán subsidios, becas por cada hijo sin importar su calificación, menos su aprendizaje, despensas, láminas, pisos de concreto, cobijas, chamarras, gorras, atención médica y dental y muchas promesas mientras dure el proceso y todo aquello que de alguna forma le obligue a votar por tal o cual candidato.

¿Quién habrá de representar a los prole, a los no asalariados y, abusando, a los lumpen prole? Técnicamente la izquierda, que estará representada por López Obrador como candidato unificador de los partidos de las vertientes. Si existe alguien congruente cerca de él, porque no le recomienda salir del agujero romántico donde ha caído, seguramente encantado por el influjo poético de Sicilia y compañía, a los cuales por su carácter etéreo se les ha atendido, hoy, con funestos resultados pues se ha recrudecido su persecución, secuestro y muerte al amparo de la inseguridad y que hay a quién colgarle los muertitos. El mensaje sesentero ha llegado a su destino y habrá una gran caravana de regreso al clóset de los protestantes, disidentes y parientes de víctimas que deberán despertar del sueño besucón y resignarse a vivir en el México de Calderón, pues calladitos los quieren ver más bonitos.

Ha quedado claro que la ignorancia no es defecto y es mejor lucir bien en apariencia que tener sabiduría que nos diera esperanza de un mejor destino. Para colmo cada vez queda en evidencia que si el origen de muchos de nuestros males es la inseguridad, por el negocio de la delincuencia, ésta ha sido promovida con armas y dinero por nuestros vecinos de Estados Unidos, que a diferencia de nosotros hacen limpieza y escombran los cajones, lo que pone en entredicho a las propias autoridades que muestran el fondo aparente del asunto: La desestabilización de la vida en nuestro país, objetivo que juzgue usted si están por lograr.

Por lo pronto hay que votar en julio de 2012 y, de no estar recluidos en La Castañeda, no optemos por el mejor; conformémonos con elegir el menos malo, que a pesar de buenos propósitos defienda la voluntad popular en estos momentos cruciales de la patria.