Política

No reconoce Veracruz la problemática migratoria

diciembre 13, 2011

Los migrantes aún son discurso de las instituciones y la academia, porque en Veracruz no hay un reconocimiento que es un estado de migrantes, hay una desarticulación del Poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo y no existe una política pública para atender a este sector, incluso la Coespo (Consejo Estatal de Población), que sería la encargada de cuantificar la realidad migratoria para de ahí diseñar programas, no lo ha hecho y sólo se basa en cifras que arroja el Inegi o información que aporta el Banco Bilbao, señaló Carlos Garrido de la Calleja, investigador de la Universidad Veracruzana (UV).

En entrevista, el coordinador de la Red de Estudios Migratorios de la UV dijo que hay grandes pendientes para atender el problema migratorio de la entidad, “estamos observando que en Veracruz aún el migrante veracruzano y no veracruzano, sigue siendo objeto de discursos tanto para instituciones como para la academia, sin embargo, acciones específicas para su atención están en ciernes”.

Paralelamente a esto encontramos una desarticulación espantosa de dimensiones estratosféricas entre las tres principales instituciones de Veracruz, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Por un lado el Ejecutivo manifiesta a través de declaraciones el interés por el tema migratorio, pero se enfoca hacia los no veracruzanos.

En el discurso está esa preocupación –sostuvo–, no obstante, a los veracruzanos aún no se ha creado una agenda para trabajar con ellos, ejemplo muy claro de ello son los juarochos que aún no reciben esas acciones que se deben traducir en servicios de salud, empleos, por lo cual se vinieron para acá.

En la práctica podemos observar que todavía no hay una agenda estructural que permita aterrizar esas observaciones que hace el Ejecutivo, y por otro lado, hay una contradicción espantosa con el Legislativo, éste, a través del presidente, que es Eduardo Andrade, sostiene que el tema de la migración no le compete al Congreso que, por el contrario, le compete a la Federación y es un tema tan delicado que meterse en él sería escabroso; sin embargo, ¿cómo es posible que estados como Michoacán tengan en su Congreso local una Comisión Legislativa migratoria?, cuestionó Garrido de la Calleja.

Mejor aún, que tengan –refirió el investigador– una secretaría de estado del migrante; lo mismo Jalisco, Zacatecas, tienen en sus congresos comisiones especiales y/o permanentes para atender a los migrantes.

Así, al no reconocer que Veracruz es un estado con problemas migratorios, se impide que el estado de Veracruz solicite formalmente al Congreso de la Unión financiamiento o recursos extraordinarios del Programa federal de Atención a Migrantes, el Congreso de la Unión tiene un recurso especial, tiene 100 millones de pesos y para 2012 se estima que suba a 300 millones de pesos por solicitud de organizaciones civiles y académicas.

El Poder Judicial de Veracruz, comentó, “está a la espera de que lleguen a su escritorio las demandas formales sobre violación de los derechos humanos u otro tipo de vejación que viven los migrantes”, lo cual nos habla también de que la realidad nos ha rebasado, no tenemos por qué esperar que lleguen a nuestra mesa las denuncias, tenemos que generarlas en coordinación con instituciones y la Federación para ir hacia los lugares donde transitan los migrantes no veracruzanos, en esta forma se podrá observar una armonía entre los poderes y las leyes locales con la Federación.

Entonces, en Veracruz no hay mecanismos claros y precisos que permitan aterrizar esa preocupación en diseñar un punto de acuerdo y presentarlo al Congreso del Estado sobre el tema migratorio, diseñar un borrador de política migratoria, un programa de trabajo intersecretarial y diseñar un fondo específico económico para trabajar con migrantes veracruzanos y no veracruzanos, para construir diagnósticos migratorios, en Veracruz, en la zona fronteriza, en Estados Unidos y el retorno.

En este contexto, se encuentra la Red de Género y Migración a la que convocó el Instituto Veracruzano de la Mujer, esa es la coyuntura que se abre para poder poner sobre la mesa estas ausencias, pero hasta ahora la principal tarea de esa red, de la cual forma parte la UV, con mirada crítica y propositiva, es la de conocer un catálogo de servicios que ofrecen las instituciones.

Pero de entrada vemos que la Secretaría de Salud no cuenta con registro de seguimiento de las condiciones de salud de los migrantes, y el Consejo Estatal de Población reproduce y habla de datos cuantitativos de migrantes que consulta en la base de datos del Inegi, de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y El Caribe), y demás, información que manda el Banco de México.

La Coespo habla de remesas apoyado en información que envía el Banco Bilbao –español, que manda información del estado de las remesas en Veracruz y en México–, no tenemos una institución local que para nosotros tendría que ser Coespo la que se encargue de cuantifique la realidad migratoria y a partir de ahí diseñar programas.