Política

Pide obispo de Córdoba encontrar sentido real y profundo a la Navidad y Año Nuevo

diciembre 13, 2011

Córdoba, Ver.- A encontrar el verdadero sentido de la noche buena y no dejarse llevar por el consumismo fue el exhorto que emitió Eduardo Patiño Leal, obispo de Córdoba, quien conminó a la feligresía a no dejarse llevar por ritos y actos de supersticiones para estas fiestas decembrinas.

El jerarca mayor de la Iglesia católica recordó que en estas fechas es común que la sociedad se centre en consumir productos para encontrar el amor, tener dinero y tranquilidad.

Sin embargo, refirió, lo último que deben permitir es dejarse llevar por toda esta serie de acciones, que sólo alejan de la fe en Dios y en la Virgen a los católicos.

Así lo dio a conocer en el marco de la celebración de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, al concluir la homilía ante cientos de personas que como ya es tradición llevaron a sus pequeños a tomar la bendición vestidos de inditos.

Al concluir ayer este festejo y dar inicio a las fiestas decembrinas, Patiño Leal mencionó que hay que encontrarle un sentido real y profundo a la celebración de Navidad y Año Nuevo, y dejar de lado los ritos considerados como de “buena suerte”.

Esto, arguyó, revelan la desconfianza que existe de la fe católica y propician las supersticiones. Caso contrario, un verdadero cristiano sólo pide que Dios lo acompañe en todo momento; buscó también en la homilía su justicia, y que lo demás vendrá por añadidura.

La mayoría de estas creencias, explicó, tienen origen en el sentido comercial, lo que los aleja por completo de la religión católica. Además, toda esta serie de “rituales” no están en la Sagrada Escritura, no se tratan de actos de fe, por lo que la Iglesia las rechaza tajantemente.

El prelado invitó al cristiano a vivir la fe con alegría y coherencia, ya que será la única forma de llevar un camino adecuado. “Para el cristiano la fe que profesamos vivida con alegría y coherencia es lo que nos hace crecer sanos y fuertes y tener dicha. Es importante que estas fechas se dediquen a la reflexión de cómo llevamos nuestra vida, con justicia, a vivir bien con los jóvenes y niños, mostrar respeto a todos nuestros hermanos”.

Finalmente, recalcó la necesidad de que la población asuma los compromisos generados durante el bautismo, aunado a la realización diaria de oración, sobre todo en estos tiempos difíciles.

“Pero hay que hacerlo siempre, todo el año, porque la oración nos hace fuertes y hay que perseverar en ella, no sólo en estas fechas”.

Piden por salud, seguridad y trabajo

En Xalapa más de medio millón de fieles llegaron hasta el Santuario de la Virgen de Guadalupe en el barrio de El Dique, en el marco del aniversario 480 de la aparición de la Virgen del Tepeyac, para pedirle salud, paz y estabilidad económica.

En camiones de volteo, bicicletas, taxis y a pie, más de 300 peregrinaciones arribaron al tercer santuario más visitado de América Latina la madrugada de este domingo. La mayoría eran procedentes de municipios de Veracruz, pero también de estados como Yucatán, Nuevo León, San Luis Potosí o Puebla.

Gilberto Suárez Rebolledo, párroco del santuario de El Dique, consideró que muchos de los fieles católicos agradecen a la Guadalupana por lo obtenido durante todo el año y llegan con gran fe a pedir para el año venidero.

“Ellos vienen y en su mayoría agradecen por la salud y por el bienestar que tuvo su familia durante todo el año, eso es más que nada a lo que vienen, le traen flores, le cantan con gran alegría y eso significa mucho para ella”.

El párroco resaltó que de igual manera existen casos particulares en donde los peregrinos piden por los jóvenes desaparecidos durante los últimos meses del año.

“Ellos vienen y piden que se les regrese a sus familiares perdidos, pues desde hace muchos meses no saben nada de ellos y aseguran que como la Virgen de Guadalupe también es madre los comprenderá”.

Al ser entrevistado al término de la misa y Las mañanitas, comentó que pese a que existen otras religiones en el mundo los mexicanos son muy devotos a la religión católica.

Estimó que las demás religiones no han evitado que el fervor que se tiene hacia la Virgen de Guadalupe decaiga, sino todo lo contrario, cada año aumenta.

Pese a la crisis económica que se vive a nivel nacional, los padres de familia buscan la manera de vestir a sus hijos de inditos en representación de San Juan Diego, a quien hace 480 años se le apareció la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac.

Muchos niños van desde el primer mes de vida hasta los tres años de edad en su mayoría. Y aunque el traje cuesta más de 200 pesos, los padres hacen el esfuerzo para presentar a los pequeños ante la Virgen de Guadalupe.

“El gasto sólo lo hacemos una vez, así que no creo que sea mucho; nos gastamos ahorita como 100 pesos más o menos así que no hay problema porque el dinero va y vienen”, manifestó Isabel López, creyente católica.

Explicó que ella asiste al santuario de la Virgen de Guadalupe para pedir salud para su familia, pues busca que sus tres hijos continúen el 2012 sin enfermedad alguna.

De igual manera, llegó Humberto Ortega, quien aseguró que pidieron a la Virgen que los apoye para que les brinde salud, pues sus hijos se han enfermado constantemente: “También venimos a pedir que nos cuide, ya ve que andamos con el trabajo día con día y pues sólo pedimos eso, que nos cuide y que nos dé salud”.

Por otra parte, Enrique Barrientos, creyente católico, argumentó que el vestir a su nieta de indito es la mejor forma de agradecer a la Virgen de Guadalupe por lo ofrecido durante todo el año.

Señaló que lo importante de estas fechas es que la familia se encuentre unida y principalmente que asistan juntos a dar las gracias a la Virgen María: “hemos aprendido a estar con ella y es por eso que le venimos a agradecer lo poco o mucho que nos da”.

Iglesia católica envía un mensaje de amor y fraternidad

El obispo de la diócesis de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, aseguró que el “fervor y la devoción” por la Virgen de Guadalupe se mantiene vigente entre los mexicanos a 480 años de su aparición en el cerro del Tepeyac.

Cientos de feligreses católicos se conglomeraron durante este lunes en diversas iglesias del puerto, depositaron ofrendas florales en el altar de la Virgen de Guadalupe y bendijeron a los niños vestidos de inditos.

Contrario a lo expresado por diversos sectores de la sociedad y en contraste a la situación de crisis por la que atraviesa el país, el líder religioso expresó que en el marco de las fiestas guadalupanas la Iglesia católica envía “un mensaje paz, amor y fraternidad”.

“Cuando uno entiende el mensaje de María en el contexto histórico nos damos cuenta que es un acontecimiento importante por todo lo que significó para la fe de los mexicanos (…), ahora ante tanta violencia el mensaje de la iglesia es ver que ella viene a hablarnos de paz, de amor, de fraternidad y de unidad”.

Las fiestas de la Guadalupana fueron celebradas con misas y procesiones provenientes de diversas comunidades, que fueron recibidas desde la noche del domingo en la catedral y la parroquia de nuestra señora de Guadalupe.

Los cánticos en su honor se escuchaban alrededor de los templos, las tradicionales mañanitas fueron entonadas desde la madrugada y las veladoras se encendían al pie de su altar y de cualquier imagen suya depositada en colonias de la ciudad.

Luis Felipe Gallardo Martín del Campo incluso comparó las fiestas guadalupanas con las celebraciones de Navidad, al referir que se trata de una de las más importantes para la Iglesia católica y de la identidad de los mexicanos.

“Es un desbordamiento por todos lados, se puede ver el testimonio de una de las máximas celebraciones de nuestra iglesia”.

Gallardo Martín del Campo enfatizó que los fieles a la Virgen de Guadalupe representan una de las expresiones de la Iglesia católica para dar muestra de la fe, para lograr abatir las problemáticas sociales que tienen inmerso al país, en un marco de “alegría”.