Política

Reliquias de Juan Pablo II, signo de esperanza en tiempos de violencia

septiembre 13, 2011

Orizaba, Ver.-Las reliquias de Juan Pablo II que llegan la semana próxima a la zona centro del estado fueron pedidas por los obispos del país, “para que en medio de la ola de violencia nacional sean un signo esperanzador de paz”. En la ciudad estarán expuestas al público 24 horas completas para posteriormente entregarlas en los límites con Puebla a la comisión clerical poblana que se harán responsables de su custodia.

Las reliquias del beato Juan Pablo II llegarán a Orizaba a las 7:45 horas del 22 de septiembre. Serán recibidas por la comisión responsable de la Diócesis de Orizaba, integrada por los padres Javier Onofre Valeriano, Gilberto Cruz López, Román Elías Oficial Gil y Marcos Palacios. “El recorrido será por las principales calles de la ciudad, y sin bajarlas de la camioneta que las transporta, se trasladarán a la Catedral de San Miguel Arcángel, y serán recibidas por Marcelino Hernández Rodríguez, obispo de Orizaba”, dio a conocer el encargado de la Pastoral para Medios de Comunicación, Marcos Palacios Cárdenas.

Una vez instaladas en la catedral de la ciudad “serán veneradas todo el día y a las 5 de la mañana del día 23, serán depositadas en la camioneta especial que las transporta para continuar el recorrido por los municipios de Río Blanco, Nogales y Camerino Z. Mendoza, para tomar la autopista a Puebla y se entreguen a la comisión de la Arquidiócesis de Puebla, en la caseta de la autopista ubicada en Esperanza”.

Expuso que la Iglesia reconoce a Juan Pablo II como beato, “y son intercesores en favor de la Iglesia y eso los convierte en modelos de vida para los tiempos actuales”. Para la Iglesia católica, “el cuerpo de Juan Pablo II se convierte en una reliquia, es decir algo material que tenemos en la Iglesia y en ese cuerpo sabemos que vivió un beato y por eso lo veneramos”.

A lo largo de la historia eclesiástica, las reliquias han sido de gran importancia, “incluso al grado de tener grandes basílicas en donde se veneran reliquias de muchos santos, especialmente en Europa”.

El recorrido de las reliquias de Juan Pablo II tienen un objetivo: “a los obispos les preocupa mucho la situación tensa de México y hay que recordar que el papa Juan Pablo II, estuvo muy cercano al país y ahora se convierta en un motivo de esperanza de que esto cambie”.

Las reliquias se clasifican en tres grados: “aquello que formó parte de su cuerpo, restos del cuerpo, puede ser el corazón, un hueso y en este caso es la ampolleta que contiene sangre del beato que en su momento extrajo cuando estaba en el hospital. Su secretario muy cercano le tomó unas muestras y quiso conservar en una ampolleta sangre. El segundo grado es todo lo que él ocupó o portó, como es el escritorio donde estudiaba, el crucifijo que ocupaba y tercer grado se convierte aquello que toca a otras reliquias”.