Política

Indagan juzgados sólo uno de cada 10 ataques a las féminas en Orizaba

noviembre 26, 2010

Orizaba, Ver.- Tan sólo uno de cada 10 casos de agresión femenina va a parar a los juzgados especializados, “el resto de los ataques no son denunciados por factores que van desde el temor al rechazo familiar y social, hasta la posibilidad de que las acciones de violencia se incrementen en contra de aquellas que se atreven a denunciar los hechos”.

De acuerdo con María Cruz Jaimes, dirigente del colectivo feminista Cihuatlactolli, las agresiones en contra de las mujeres “no son denunciadas porque en los juzgados hay una corriente machista, que defiende a los hombres aun y cuando saben que se trata de agresores ya sea físicos o psicológicos”.

Pero si a todo esto le sumamos el hecho de que las propias mujeres se muestran indiferentes para señalar a los responsables de las agresiones, “pues el problema se agrava”. De paso, hay creencias, sobre todo en la zona rural, en la que se asienta una costumbre de que la mujer debe soportar las agresiones porque para eso fue creada, entonces hay mayores complicaciones”.

Incluso cuando las principales agresiones se tienen en zonas rurales, “en las zonas urbanas se genera violencia desde el noviazgo, muchas veces en la adolescencia, las jovencitas son objeto de agresiones de parte de su pareja y por el temor a ser reprendida por la familia o porque no quieren que su pareja las deje, no denuncian y esto se vuelve un vicio que puede terminar en serios problemas”.

De la falta de denuncia de este tipo de hechos, dijo, puede partir las agresiones que terminan en homicidios, “como ha sucedido en la zona y que por desgracia no se han atendido”. Por otro lado, en un foro realizado en una universidad privada de esta ciudad se estima que al menos 99 por ciento de las agresiones en contra de mujeres “no se denuncian y lo que es peor, esas agresiones sirven como escarmiento para que las mujeres adopten una nueva forma de vida apegada y regida por el machismo”.

En ese foro también se insistió en el hecho de que las mujeres deben denunciar los hechos, “para que haya precedentes, pero sobre todo para que se presione a las autoridades judiciales a que se agilicen las denuncias que hay en contra de aquellos que agreden a sus respectivas parejas”.