Política

Esquema de evaluación de SEP y SEV, salida por la puerta falsa: Olvera Rivera

noviembre 26, 2010

El nuevo esquema de evaluación que pretenden imponer tanto la Secretaría de Educación Pública (SEP) como la de Educación de Veracruz (SEV) en el nivel de bachillerato es una salida por la puerta falsa para no resolver los problemas de fondo, consideró el politólogo del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana, Alberto Olvera Rivera.

Afirmó que en vez de preocuparse los funcionarios por un número de una calificación deberían hacerlo por la calidad de lo que se enseña y de lo que se aprende.

“Antes de preocuparnos por medidas administrativas en las calificaciones, hay que preocuparnos por mejorar la calidad del profesorado y asegurarnos que hay el número suficiente de días de clases, material didáctico y condiciones para estudiar”, dijo.

Destacó que lo fundamental es mejorar la calidad de enseñanza y aprendizaje y que “lo demás es salirse por la tangente y no atacar de fondo los problemas estructurales”.

Asimismo, Olvera Rivera admitió que el efecto de otorgar una nota aprobatoria de cinco a los alumnos, como pretenden impulsar las secretarías de educación, es maquillar el número de egresados a nivel nacional. El investigador insistió en que los funcionarios sólo buscan salir por la puerta falsa y no atacar los problemas de fondo, y sugirió que hay que mejorar lo que se enseña y lo que se aprende.

“Para eso (tener una mejor calidad educativa) es indispensable romper el pacto con los sindicatos, porque mientras no se haga no habrá profesionalización de carrera magisterial”, sostuvo.

Admitió que la privatización de la educación se está dando, sobre todo, porque existe una pésima calidad educativa en los sistemas de enseñanza a nivel básico y secundario.

“Existe la privatización de la educación pública, hay un incremento notable de escuelas privadas y eso nos habla de la omisión del estado, no sólo en el tema de inversión sino de calidad”, dijo.

Muchos de los emergentes de las escuelas privadas tiene que ver con la calidad pésima de las escuelas públicas, sobre todo en el nivel básico y secundario, mientras que a nivel universitario el problema es la demanda, apuntó.

Este nuevo esquema de evaluar, donde la máxima calificación será cinco, ha provocado el rechazo enérgico de cientos de profesores de diversas instituciones públicas.

Los catedráticos consideran que la nueva disposición permitirá prácticamente regalarle la puntuación a los estudiantes, amén de maquillar las estadísticas aprobatorias.