Política

Algo pasa en el PRI

febrero 19, 2010
Para muchos priístas tendría sentido la permanencia del "líder" estatal Jorge Ca(r)vallo, siempre y cuando el mexiquense representara alguna clase de capital político para su partido en términos de capacidad de conciliación o siquiera conocimiento básico de quién es quién en el priísmo estatal.

Acomodado ahí por las razones que sean cuando fue removido del misterioso cargo que ocupaba en la estructura gubernamental, nadie cree, por supuesto, que el jovenazo éste haya tenido que ver en el carro completo del año pasado durante la elección federal; tampoco le ha aportado a su partido alguna idea medianamente inteligente, por lo que no se le ve capacidad para que esté en sus manos la posibilidad de conducir el atropellado proceso interno para elegir al candidato a gobernador.

El caso es que el presidente del CDE sigue pensando como burócrata preocupado por asegurar su permanencia en la nómina oficial cuando actúa de la manera en que lo ha hecho, desequilibrando el juego interno y dándole argumentos contundentes a Héctor Yunes Landa para constatar que, efectivamente, Jorge se ha convertido en una "dama de compañía" de Javier Duarte, y que ha ensuciado, con una actitud que en nada contribuye al propósito del jefe del priísmo local, a la credibilidad de los órganos partidistas.

Como sea, el hecho es que ante el natural desarrollo de la elección y la presencia de una soterrada oposición interna capitaneada por Yunes Landa, la permanencia del actual "dirigente" contribuye a acrecentar efectivamente esa percepción, sobre todo cuando aseguró en días pasados que él se irá del cargo cuando se le dé la gana; aunque, en estricto sentido, tiene razón, porque habrá que recordarse que llegó a esa posición "electo" por los consejeros y que, por lo tanto, nadie lo puede quitar por una simple ocurrencia.

Por lo que hace a la posición que está jugando Ranulfo Márquez, quien tiene fama de conciliador y con capacidad de interlocución con la clase política priísta, resulta una incongruencia suponer que se desespere por llegar a ocupar el lugar que, con uñas y columnazos, pelea Ca(r)vallo.
Lo que sí se alcanza a ver es que, en esta coyuntura, la ortodoxia no parece ser el camino. A ver si no le hacen lo mismo a Ranulfo que a Héctor.

Va Yunes por el PAN

Finalmente, para evitar fracturas y bajo el inefable método de la democracia dirigida en la que los consejeros nacionales, éstos decidieron que Miguel Angel Yunes sea el candidato del PAN a la gubernatura del estado , tras que los 52 miembros del CEN sostuvieron anoche una reunión privada con los tres aspirantes de este partido.
Aunque el cónclave tuvo el propósito de otorgarle un barniz democrático a un procedimiento en el que, por lógica natural, debería prevalecer el sentido común y optar por aquél que se encuentre en posibilidades de convocar, sin rupturas, no sólo a la militancia dura del partido sino al voto indeciso, y que ofrezca al mismo tiempo consistencia a los inconformes tanto del PRI como de la coalición PRD-PT-Convergencia, el evento fue un mero trámite, debido a que la cúpula azul ya tenía decidido el asunto bajo una lógica simple: va el que se encuentre en la mejor posición competitiva.

Esta idea se refuerza por el carácter de la asamblea. Cada uno de los tres, Gerardo Buganza, Miguel Ángel Yunes y Juan Bueno Torio, tuvieron la oportunidad de convencer al cenáculo de su partido que su propuesta representa la mejor oportunidad para estar en condiciones de triunfar .
Los precandidatos tuvieron 15 minutos para tratar de convencer al CEN y a sus consejeros del por qué representaba la suya la mejor propuesta desde una óptica personal, sin consideraciones políticas o pertenencia grupal; y, para garantizar imparcialidad, el orden de las exposiciones se hizo bajo sorteo. Al término de los discursos, hubo una votación secreta y ahí se determinaría el nombre del candidato a la gubernatura.
Tal y como se preveia, los consejeros (o sea Calderón) decidieron que el director del ISSSTE represente a su partido en una elección que ya esta sobrecalentada de antemano.