Política

Destapes y capilaridad política

febrero 08, 2010
Primero fueron cordobeses del denominado Grupo Unificado del PRI o los “verdaderos”, quienes encabezados por el factótum local, Domingo Muguira, demandaron espacios y propusieron al alemanista ex secretario de Finanzas, Juan Felipe Aguilar de la Llave, como la “mejor opción” a la candidatura a la alcaldía de Córdoba, durante una conferencia de prensa la semana pasada en la que quedó en claro que disputarán desde allá dicha postulación.

Ayer, como reacción a una imprudente y desfortundada declaración del secretario de Gobierno, Reynaldo Escobar Pérez –el más alemanista de los alemanistas, como él mismo se etiquetó en una eufórica ocasión, cuando gozaba de los favores del régimen encabezado por el empresario aeronáutico– quien durante reciente informe del diputado Gonzalo Guízar Valladares lo destapó como candidato a la alcaldía de Coatzacoalcos, el líder regional de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Vasconcelos Guevara y vocero al mismo tiempo del sindicalismo petrolero del sur del estado, replicó que apoyarán a los representantes petroleros que aspiran a las alcaldías de Coatzacoalcos, Nanchital, Ixhuatlán, Moloacán y Agua Dulce.

Vasconcelos Guevara, recurriendo al más puro viejo estilo del corporativismo sindical, puso en su “monte” y le recordó al folclórico ex alcalde xalapeño que, en la región sur, la CTM controla unos 100 sindicatos, los “hermanos menores” de los “mayores”, a los que definió como las diferentes secciones del sindicato petrolero; en otras palabras, dijo que los priístas de Coatzacoalcos no están dispuestos a comprar los abalorios y los espejitos que les fue a vender Reynaldo.

Aunque se ignora el cargo partidista del secretario de Gobierno y sobre todo a qué partido pertenece, lo único cierto es que de manera innecesaria y en un acto desmedido de protagonismo personal, fue a provocar a los petroleros quienes, ya tienen a sus precandidatos por Coatzacoalcos y Agua Dulce a Ramón Hernández Toledo y Daniel Martínez González, respectivamente, y urgió a que el dirigente cetemista aprovechara el momento para destapar masivamente a otros representantes petroleros con aspiraciones de servicio público.

A diferencia de los cordobeses, que eludieron una confrontación directa con personajes de la política central, los de Coatzacoalcos sí aclararon que no permitirán que “personajes externos” vayan a los municipios a destapar a los aspirantes del PRI, porque dijo, eso sólo es una facultad de los militantes.

Este par de acontecimientos revelan con claridad la enorme debilidad de la dirigencia estatal del PRI a cargo del mexiquense Jorge Ca(r)vallo, y sobre todo su falta de representación e incapacidad de consenso con los grupos reales de presión partidista, que como se esperaba, comienzan a exigir cuotas de representación y cargos de postulación.

Aunque a estas alturas del proceso parece peligroso para el Revolucionario Institucional que continúe la dirigencia de Ca(r)vallo, no es una hipótesis descartable que el próximo sábado, el “líder” tricolor “renuncie” a un cómodo cargo que le ha permitido impensable notoriedad mediática, en enorme contraste con su nula presencia y liderazgo entre la militancia local.

Ahora bien, para la lógica electoral priísta, es un verdadero problema pretender quedar bien con todos y atender las miles de peticiones que están ya en poder del partido, porque si bien a sus candidatos les será sumamente indispensable contar con el capital político de Fidel Herrera, que acepten o no sus adversarios es una realidad y una fortaleza objetiva, no se puede asegurar absolutamente que funcione, en esta coyuntura, de manera automática la capilaridad política en todos los cargos que estarán en juego en unos meses más, porque es importante además recordar que en Veracruz, la estadística electoral revela un reparto del voto casi igual a cada una de las tres fuerzas electorales.

De ahí que resultara imprescindible poner en juego a los mejores candidatos no a los sediciosos, sino a quienes representen los intereses de la sociedad que simpatiza con este partido.