Editorial

EL correo del lector

febrero 02, 2010
Con gran tristeza e impotencia les informamos que el domingo 31 de enero se realizó en Teocelo la llamada “vaquillada” o “encierro taurino”; evento donde lanzan a la calle algunas vaquillas o toros, que son maltratados y lastimados por un tumulto de personas en muchas ocasiones alcoholizadas.

A pesar de las consecuencias negativas de estos eventos, como venta excesiva de alcohol, tráfico vial, peleas, accidentes, heridos, e incluso muertes. El ayuntamiento aporta una cantidad de aproximadamente 40 mil pesos para el acto (versión oficial), que se realiza dos veces al año. Lo paradójico de esta celebración es que se efectúa en una festividad religiosa.

Aunque sabemos que es un gran negocio para los organizadores, les preguntamos ¿por qué a costa del sufrimiento de los animales? ¿Por qué no realizar eventos donde se exhiban las riquezas culturales, gastronómicas o naturales de Teocelo? ¿Por qué hacer eventos que fomentan la violencia y el retroceso del pueblo?

Es necesario que los festejos se lleven a cabo sin dañar la integridad física de los animales. Además, existe una Ley Federal de Sanidad Animal, que es aplicable EN TODO EL TERRITORIO NACIONAL, y tiene por objeto de entre otras cosas PROCURAR EL BIENESTAR ANIMAL, ENTENDIÉNDOSE COMO EL “CONJUNTO DE ACTIVIDADES ENCAMINADAS A PROPORCIONAR COMODIDAD, TRANQUILIDAD, PROTECCIÓN Y SEGURIDAD A LOS ANIMALES DURANTE SU CRIANZA, MANTENIMIENTO, EXPLOTACIÓN, TRANSPORTE Y SACRIFICIO”.

Todos los eventos en que son utilizados animales, en particular Circos, Corridas de Toros, Peleas de Gallos, etc., son una exaltación de la violencia, vulneran la integridad de los animales, violan disposiciones jurídicas y dañan a la población al no inculcarse y promover el respeto a la vida y la individualidad de los animales. En la administración pública del ingeniero Óscar Hernández de la Cruz, presidente municipal de Teocelo, los tres eventos citados anteriormente y las “vaquilladas” se han realizado con su venia.

Permitir a los menores y adolescentes presenciar eventos violentos contraviene lo dispuesto por la Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que refiere en su artículo 3° en lo conducente a tener una vida libre de violencia.

La conciencia ecológica y de respeto a los animales marcan una forma evolucionada de gobernar un país, un estado o un municipio que respeta su biodiversidad y, por ende, las normas jurídicas que existen para protegerla. En un lugar civilizado debe propiciarse el respeto a la vida animal y su tenencia responsable, lo que al final dará como resultado mejores condiciones de vida para la población.

México está necesitado de ser un país sin violencia, incluyendo la NO VIOLENCIA CONTRA LOS ANIMALES. Por lo anterior, le pedimos al Alcalde de Teocelo que no siga siendo cómplice ni partícipe de este tipo de eventos que denigran una ciudad tan hermosa como Teocelo. Este reclamo lo hacemos en nombre de APASDEM (que aglutina 85 Asociaciones Protectoras de Animales en el país), México ANTITAURINO, MASCOTAS AMIGAS DE TEOCELO, ZOO-AMIGOS AC, AMEDEA AC, PROPERRO, AC y GRUPO DEFENSOR DE LA VIDA ANIMAL, AMIGOS DE LOS ANIMALES AC.

¿Por qué no escriben sobre el nuevo papel de la Iglesia en el Partido Revolucionario Institucional?, que de partido defensor del estado laico, propaga ahora un estado fascista cuya legitimidad ya no viene del voto, sino de un dios desconocido, que promueve el voto por medio de su representante en la tierra, Monseñor Rafael Guízar y Valencia, que si resucitara sería el primer sorprendido, porque él fue enemigo de la Revolución Mexicana y, en concreto, de nuestro ex gobernador Adalberto Tejeda. O si no: por qué el mismo día que instalaron la estatua de Guízar y Valencia en la congregación de Las Puentes, municipio de Coatepec, pusieron grandes pancartas convocando a afilairse al PRI Y: ¿qué tal la campañita mocha del PRI nacional sobre el aborto? Y, ¿qué tal la futura boda del delfín Peña Nieto, a celebrarse por el papa Ratzinger en su próxima visita a "México, siempre fiel"? Ni modo: volvemos a la Edad Media: ahora la autoridad y legitimidad de nuestros futuros faraones no viene del voto, sino directamente de un dios, que cada vez se parece más al diablo (obviamente no estoy hablando de Dios, sino de un diosito chocarrero y priísta) Al fin y al cabo: ¿qué diferencia hay entre la jerarquía católica y las mafias sicilianas o mexicanas? Según San Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, ninguna.