Política

Clínica de Huatusco, de la fe pública a las buenas intenciones

agosto 30, 2009
La Jornada Veracruz publicó el viernes 28 de agosto información relativa al funcionamiento simulado de una nueva clínica del Issste en el estado. Apenas 15 días antes, el jueves 13 de agosto, había dado inicio a sus actividades en un marco de inusual expectativa, toda vez que fue largamente anunciada desde meses atrás.

La nota dio pie aclaraciones oficiales, por medio de las cuales, la institución de salud insistió en que la clínica operaba con normalidad y el subdelegado médico del Issste en Veracruz, César Cardeña Bozziere, ofreció ayer una conferencia de prensa para desmentir lo publicado por este periódico en presencia del notario público número 3, Sergio García Muñoz.

El subdelegado Cardeña Bozziere negó que la Unidad de Medicina Familiar (UMF) estuviera cerrada debido a que tiene todo su mobiliario, equipo y medicamentos. Enhorabuena.

Sólo que la existencia de mobiliario y equipo no niega el cierre. Las clínicas del Issste, como cualquier inmueble, pueden ser cerradas con mobiliario o sin él. Es algo que sucede en todos los hogares cuando sus habitantes salen al trabajo. Cierran sus casas precisamente porque tienen mobiliario y sus bienes dentro. La afirmación del funcionario es avalada por el notario público pero no es ése el punto en discusión, además de que nada prueba.

Lo publicado por La Jornada Veracruz hizo mención explícita de que la clínica de marras (UMF) había dejado de prestar servicios por haber quedado sin personal que los diera, dado que los empleados que inicialmente atendían a derechohabientes eran trabajadores prestados de otros centros hospitalarios y que eso lo habían dejado entrever funcionarios del propio Issste en la entidad.

El cierre, o suspensión de actividades si se prefiere, fue desde el día lunes 24 y confirmado por la presidenta municipal de Huatusco, Zaira Ochoa, quien en en ese momento (viernes) dijo que “probablemente” los servicios serían reanudados el siguiente lunes (31). Es decir, pasado mañana.

El funcionario conferencista, subdelegado Cardeña, afirma que el notario confirmó la existencia de medicinas, material y equipo. Y que le fueron presentadas hojas diarias de registro médico, expedientes y estadísticas de consulta.

Si así fue, el notario, en su calidad de fedatario, pudo certificar y dar fe pública de que hay muebles, le presentaron expedientes y bitácoras. Nada más. No que hubiera servicio, porque nadie puede atestiguar un servicio sobre la base de expedientes. Son también cosas distintas.

El mismo citado Cardeña señala en su comunicado que aún se selecciona al personal que habrá de trabajar en la UMF, en total 23 personas. Luego, tal personal aún no trabaja porque aún no ha terminado de ser seleccionado y contratado debido a que se trata de un proceso que no es expedito, dado que, siempre de acuerdo con el médico, se tienen que hacer exámentes de conocimiento y sicométricos porque hay un procedimiento interno del Issste que “se tiene que cumplir por normatividad, cuidar, respetar”.

Dicho de otro modo, el personal de la clínica (UMF) de Huatusco aún no existe. Luego, en efecto, trabajaron inicialmente con personal “prestado” que fue reintegrado a sus unidades de origen y, por lo tanto, la clínica aún está sin el personal, razón por la que aún esta en periodo de selección rigurosa porque así son las normas.

Hay pues una abismal diferencia, un matiz definitivo entre el auto de fe, que puede ser místico y suele ser religioso, y la certificación de fe pública que no tiene que ver con creencias, sino con hechos verificables.