Política

La Universiada calderonista en tres actos

agosto 28, 2009
Primer acto. En la elección presidencial del 2006 las fuerzas de derecha que pululan en el país mostraron el típico rostro que les ha caracterizado en la historia política de América Latina, un rostro definido por un odio desmedido en contra de los movimientos populares que han logrado acceder al poder de sus respectivas naciones o que se encuentran en posibilidad de detentar el mandato presidencial.

En la expresión de este odio desmedido, se sintetiza el racismo, los ánimos criollos y sinarquistas, que sustentan los pilares de una derecha latinoamericana que promovió junto con el apoyo directo de Estados Unidos, las terribles dictaduras que se instauraron en la región con el objetivo de desmantelar a toda costa la redes de organización popular que mostraban un férreo avance hacia la toma del poder.

A la caída del Muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría, la derecha promotora de las dictaduras, se supo adaptar al discurso de los procesos de transición a la democracia, sumándose a las mesas de negociación para que el poder que en su momento depositaron en las fuerzas armadas transitara a representaciones emanadas de la sociedad civil.

En el caso mexicano, si bien no se vivió una dictadura al estilo Pinochet, en 1988 ante el ascenso del movimiento cardenista, el PAN congruente con su fobia a los movimientos populares prefirió unirse con Carlos Salinas de Gortari y convertirse en un aliado estratégico para contener a la ola de movimientos sociales que colocó en jaque a la “Dictadura Perfecta”.
En 2006, visualizando la posibilidad de que un candidato presidencial vinculado con una amplia gama de movimientos sociales, logrará ganar la elección presidencial, la derecha en México se dio a la tarea de redoblar sus campañas de odio y racismo para contener la llegada a los Pinos de Andrés Manuel López Obrador.

Al final de esta coyuntura, el candidato que se comprometió a promover el empleo y apoyar a la juventud fue investido presidente de la república, bajo el soporte de una artificial legalidad y una carente legitimidad.

Segundo acto. A estas alturas, las promesas de campaña de Felipe Calderón prácticamente se han ido por el caño, la crisis económica global ha dejado en evidencia la necesidad de cambiar de modelo económico, incluso los Estados Unidos ya han dado este viraje, inaugurando con Obama la implementación de un modelo económico que pretende reactivar su economía nacional. Por su parte, el residente de Los Pinos, tiene la intención de aumentar los impuestos, aumentar el precio de la electricidad, del gas, y las gasolinas, a la par de una serie de recortes al presupuesto en los rubros de los aspectos sociales, como la educación y la salud.

Tercer acto. Omiso a las recomendaciones hechas por los rectores de las universidades públicas, el gobierno de Calderón en lugar de aumentar el presupuesto para las universidades, ahora a través de su secretario de educación ha anunciado otro recorte, una reducción del 1 por ciento del ya mermado dinero que reciben las universidades.

No conforme con estos recortes a las universidades, Felipe Calderón tiene el descaro de presentarse al inicio de la Universiada 2009, celebrado el pasado lunes en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Morelos (UAEM), para lo cual el Estado Mayor presidencial, en coordinación con el gobierno panista estatal y el rector de esta universidad, implementaron un severo dispositivo de seguridad que afectó los principales accesos a la ciudad de Cuernavaca y el acceso la UAEM.

¿Para qué tanta seguridad para una visita a una institución universitaria? La respuesta se encuentra en varios videos de Youtube, estos muestran a un grupo de granaderos reprimiendo a los universitarios que se encontraban exigiendo un mayor presupuesto para las universidades. Granaderos y afectivos de la PFP, en lugar de estar atrapando delincuentes, el día de la visita de Calderón se dedicaron a agredir a los jóvenes cuyo único delito fue el de expresarse dentro de las propias instalaciones de su universidad para reclamar mayor presupuesto a la educación.

Esta es la derecha que gobierna al país, una derecha que prefiere gastar dinero en pagar el fraude del Fobaproa, y en comprar armas, en lugar de fortalecer a las universidades públicas en tiempos de crisis.
raul@vozuniversitaria.org.mx