Política

La UV es un ente endogámico que sólo se rinde cuentas a sí misma: Monfort

julio 25, 2009
El texto que se presenta son extractos de una larga plática informal con el doctor Francisco Montfort en torno a un documento donde aborda el tema de la Universidad de Veracruz que lleva por título El deseo Vehemente de Aprehender.

–¿Cuál es la condición de la UV como universidad pública?
–La Universidad Veracruzana es más gubernamental que pública, tiene una historia y una organización que obedece a la condición de ser parte de las estructuras de gobierno estatal. La autonomía no significó una reorganización de la Universidad. Su funcionamiento tiene una estructura de control burocrático (…) ajena al escrutinio publico.
–¿Cómo es el proceso de toma de decisiones?
–Regularmente son propuestas de rectoría que son avaladas por el Consejo, y aquí sucede una cuestión fundamental: no se hace gestión pública. Para tomar las decisiones no existe responsabilidad individual, porque las toma un colectivo de 300 personas que votan a mano alzada en el Consejo y entonces hay un control absoluto sobre el que vota (…) La Universidad se ha convertido en un ente endogámico en donde sólo se da cuentas a ella misma, éste no es el sentido público que requiere una universidad.

–¿La UV como está no es un bien público, no provee de bienes públicos?
–No lo hace con la calidad que debería. Eso significa un incumplimiento de su verdadera tarea.
–¿Dónde queda la enseñanza entonces?
–La universidad tradicional estaba sustentada en la enseñanza, las universidades modernas están sustentadas en el aprendizaje (…) Es distinto que llegue un maestro y diga una exposición trasmitiendo los conocimientos de algún autor. Otra cosa es que se establezca una relación de aprendizaje. Los buenos maestros son exitosos en su profesión. Si ese maestro no sabe producir conocimientos, es un maestro incompleto. Pero si cumple con esas dos características, la universidad debe dotarlo de otra más: saber aprehender a otros lo que él sabe. Esas tres condiciones no forman parte del profesiograma de la UV (...) Los países desarrollados se dieron cuenta la producción de sabios que generan conocimiento no se puede dejar al azar. Tiene que ser una política de Estado.

–¿Qué pasa cuando el gobierno mexicano propone sacar la materia de Filosofía del programa de enseñanza?
–Es una visión que no tiene que ver con la competitividad, tiene que ver con un productivismo para los mercados. No es lo que requiere una sociedad como bien público (...) (Hoy) la UV en lugar de incidir favorablemente en la equidad social está reproduciendo a mayor escala las desigualdades (…) Una universidad que produce egresados que no son competitivos en el mercado, produce desigualdades porque lo que se invierte en ellos no tiene una tasa de retorno equivalente a la sociedad y esto genera desigualdades.
–¿Como está hoy la UV, no produce eso?
–La UV lo produce muy limitadamente (…) La UV no está organizada para producir conocimientos
–¿Por una mala organización institucional?
–Esa es mi percepción (…) Una universidad debe estar organizada para producir esos conocimientos con el mejor personal. El Plan Veracruzano de Desarrollo de este gobierno propuso que la UV transmitiera competitividad a la sociedad veracruzana. La pregunta obligada es: ¿puede una organización no competitiva transmitir competitividad a una sociedad? (…) Tenemos que hacer de la UV una organización competitiva. Y por eso nuevamente su sentido público. ¿Cómo poder utilizar los recursos si no sabemos siquiera los costos con los que operamos?

–Y ¿cómo se asignan entonces los presupuestos?
–La mayoría del presupuesto tiene que ver con pagos de salarios, prestaciones, el gasto corriente y queda muy poco para la inversión y el trabajo productivo de la UV. (...) Y lo delicado es que está recreando las desigualdades sociales en lugar de contribuir a disminuirlas.
–¿Piensas en una reconfiguración institucional?
–Efectivamente (…)
–Pero una reconfiguración institucional parte del prerrequisito de la definición del problema. ¿Con qué elementos se define el problema de la UV?
–Hay un diagnóstico que hizo la Secretaría de Educación Pública que entregó a las autoridades y que no ha sido atendido a cabalidad: el sistema legal y la organización de la UV son disfuncionales, con el tiempo van a incidir sobre la calidad académica. Estas recomendaciones las tendrían que conocer todos los profesores y no es así (…) Para construir autonomía hay que reorganizar los elementos del sistema.
–¿Democracia?
–Exactamente. No solamente las elecciones para decidir quién es el rector. Democracia en cuanto a participación, en cuanto a responsabilidad, porque si no hay responsabilidad a ese nivel tampoco hay autonomía. Reorganizas por carrera. ¿Cuáles son los requisitos de los maestros?, ¿cuáles son de los estudiantes?, etcétera, entonces haces programas de trabajo que van a ser evaluados y ahí sí la administración central es muy importante porque será ella la que evalúe (…) Esto debe de conocerlo la sociedad. Pero ojo, no es sólo un problema de las autoridades.

–Es un problema sistémico.
–Claro, es un problema sistémico. A los muchachos de la UV no debe de considerárseles alumnos. Alumno, en su acepción profunda, es el que es alimentado, aprende de otras personas. Estudiante es el que se responsabiliza de aprehender el conocimiento (asimilar o comprender una idea o un conocimiento por completo) y tiene el fuego, que finalmente ese es su significado, el fuego del aprendizaje (...) Porque cada estudiante que reprueba, cada estudiante que deserta, cada estudiante que no es bien formado para trabajar, significa que los recursos públicos que a él lo benefician están siendo desperdiciados y eso es lo que crea desigualdad.

–En la formación social mexicana los acuerdos legitimadores son frágiles porque son las imposiciones de una facción sobre otra. Los vencidos trabajan en contra de lo que fue les impuesto. La configuración institucional resultante es estructuralmente débil. Simulada. ¿Cómo hacer para que esto no suceda o para darle viabilidad al proceso que tiene que ver con una reconfiguración completa de la UV?
–Hay diferencias notables entre lo que sería una organización social y una institución, pero vale el ejemplo porque efectivamente de las cuestiones que he dicho y que sostengo es que en la UV no hay cultura del debate; no hay cultura del trabajo en equipo. Los resultados son fruto de la sociedad mexicana que en mucho es individualista, pero por egoísmo, no es individualismo moderno, liberal; requerimos conjuntar el individualismo moderno para que surja el sujeto, el individuo, la autonomía personal, con el trabajo en equipo.

–En tu libro dices que “llegamos tarde” ¿Tiene solución?
–La peor decisión que podemos tomar es no trabajar a marchas forzadas para recuperar camino (...) no sólo en la UV sino como país. Hay que marchar a pasos agigantados, lo han hecho otras sociedades, lo hizo Corea, lo hizo Singapur (...) ¿por qué nosotros no? Creo que existe un enorme potencial en la comunidad universitaria de Veracruz (…) Mi interés es ser un rector que vea hacia dentro (…) ir a cada facultad y decir “hagamos el trabajo”. Hay que empezar a tejer. Este trabajo no se ha hecho. Muchos no van a querer, pero tienen un compromiso institucional y la sociedad debe saberlo (…) Quienes hacen a una universidad no son las autoridades centrales (…) Yo creo, salvo las excepciones, que un 80 o 90 por ciento de los profesores y de los empleados de la UV sí quieren ser mejores. Pero hay quien no piensa igual (...) por eso tendría que convencerlos.

En el foro que convocó el rector Raúl Arias Lovillo con motivo de este proceso de designación, una muy buena parte de los asistentes fueron obligados (...) pero fueron y dijeron lo que pensaban, lo cual es un éxito. Yo ya había hecho circular mi documento (...) Tres o cuatro de los que me precedieron criticaron mi idea de universidad, pero hubo una persona que me parece paradigmática en términos ideológicos, seguramente auténticos en parte. Pidió inclusive que se organizara un foro exclusivamente para cerrarle el paso a las ideas de que la UV pudiera ser una universidad de clase mundial como Harvard o Yale. Me dejó muy sorprendido (...) yo no puedo concebir que un universitario no quiera trabajar en una institución que tenga el prestigio de Harvard y de Yale. Yo no digo que seamos como ellos. Pero que seamos la UV con el prestigio forjado internamente a la altura de esas universidades. Hay quien dice que eso no debe ser.

Otra persona más, en pleno consejo universitario, criticó que yo comparara, sin decir mi nombre, a la UV con las cien mejores del mundo y que propusiera estar entre esas porque esos ranking neoliberales no deben ser referente de la UV.

¿Quien que no ha ejercido su profesión puede formar a otros profesionistas? Hay médicos que dan clases, que no han abierto jamás un cuerpo, o que no han destacado en la medicina interna, esa no necesariamente es quirúrgica. ¿Así queremos ser líderes? ¿Así decimos que la UV está floreciendo? Se requiere un esfuerzo autocrítico y yo no descalifico los esfuerzos buenos que se han hecho y lo he reconocido. En el foro mismo en el que participé dije que a Raúl Arias Lovillo como persona y compañero de trabajo lo respeto, al doctor Raúl Arias Lovillo como rector lo respeto aún más y a su investidura, y todos los funcionarios que están aquí igual los respeto, no es un asunto de descalificación. Es simplemente otra idea. A mí sí me preocupa que sigamos por el camino en el cual estamos, que en conjunto no es equivocado, pero que es muy lento.