Política

La supuesta ilegalidad de la candidatura de Raúl Arias a la rectoría de la Universidad Veracruzana

julio 25, 2009
En el gobierno de Miguel Alemán se envió al Congreso local una iniciativa de reforma al Código Electoral del Estado de Veracruz que fue objeto de controversia constitucional. Esta iniciativa de reforma causó polémica por el error de interpretación jurídica que se hizo del artículo 116 constitucional; este error se originó porque en el artículo 12 de la mencionada iniciativa se consideraba la equivalencia de la figura del gobernador electo con las figuras de gobernador interino, sustituto o provisional. Aquellos que sostienen la ilegalidad de la candidatura de Raúl Arias al rectorado de la Universidad Veracruzana incurren en el mismo tipo de interpretación jurídica, puesto que en la lectura que efectúan del artículo 36 de la Ley de Autonomía de la Universidad Veracruzana le otorgan el mismo estatus a las figuras de rector designado, interino, sustituto o provisional.

Dante Delgado y una fracción de diputados de la Quincuagésima Novena Legislatura del estado de Veracruz presentaron un juicio de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Los quejosos cuestionaban el contenido del artículo 12 de la iniciativa de reforma al Código Electoral en tanto que impedía a los ciudadanos que hayan ocupado el cargo de gobernador electo, interino, provisional o sustituto ocupar nuevamente ese puesto. Los querellantes argumentaron que el artículo 16 constitucional sólo impide al gobernador interino ser electo para el periodo inmediato, pero no lo prohíbe para un periodo mediato-posterior.

Por su parte, los diputados que promovieron las reformas al Código Electoral y el Gobernador del estado argumentaban que el artículo 116 constitucional, al establecer que los gobernadores de los estados no podrán durar en su encargo más de seis años, impedía a los ciudadanos que habían ocupado el cargo de gobernador interino, sustituto o provisional, que volviesen a ocupar nuevamente el encargo de gobernador electo.

Los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en sesión celebrada el 13 de marzo de 2003, determinaron que el artículo 12 del Código Electoral para el Estado de Veracruz resultaba contrario a lo previsto en el referido artículo 116, fracción I, constitucional, ya que restringía de manera absoluta la posibilidad de ocupar el cargo de gobernador a todos aquellos ciudadanos que, con el carácter de interinos, provisionales o sustitutos, ya lo hayan ocupado, mientras que el citado dispositivo constitucional contempla tal restricción únicamente para el periodo inmediato.

Este preámbulo ofrece la pauta para examinar los argumentos que sustentan aquellos que califican de ilegal la candidatura de Raúl Arias a la rectoría de la Universidad Veracruzana. Entre las críticas vertidas a su candidatura se encuentran el cuestionamiento de la reelección y la violación del tiempo de duración del cargo, así como el número de designaciones como rector.

Se ha cuestionado la reelección –prórroga, según la Ley de Autonomía– argumentando que la Constitución Política del país no permite la reelección del Presidente de la República, senadores, diputados y presidentes municipales y que, por lo tanto, no se debería permitir la reelección del rector. Esta crítica carece de fundamento jurídico en tanto que la Constitución no prohíbe la reelección de los rectores de las universidades públicas. En la actualidad existe un alto porcentaje de universidades públicas del país que incluyen en su normatividad la reelección tanto mediata como inmediata; en el caso de las universidades que no la incluyen, el periodo del rectorado se extiende hasta seis años. Como ejemplo de las universidades públicas que incluyen la reelección se puede mencionar a la UNAM y al doctor Juan Ramón de la Fuente como el rector que fue reelecto en un periodo reciente (1999-2003 y 2003-2007).

Por otra parte, argumentan que el actual rector cubrió un primer periodo como rector sustituto; al concluir con este encargo, se le prorrogó el periodo por otros cuatro años. Esto les permite concluir que en el caso de que sea designado nuevamente como rector caería en el supuesto de ilegalidad por que se prorrogaría el cargo de rector por dos veces, contraviniendo el artículo 36 de la citada Ley de Autonomía. Adicionalmente, sostienen que resultaría violada la normatividad porque la segunda prórroga prolongaría el rectorado por más de ocho años.

Raúl Arias, al cumplir el encargo de rector sustituto, completó el periodo rectoral de Víctor Arredondo; en este caso ocupó el puesto ante la imposibilidad del titular para cumplir con el periodo que manda la ley. Por otra parte, fue nombrado por primera vez como rector designado para el periodo 2005-2009. Esto es, se le designó como rector titular para asumir el mandato de la universidad durante un periodo de cuatro años.

La Ley de Autonomía de la Universidad Veracruzana establece claramente la diferencia entre el rector designado (titular) y los rectores sustitutos, interinos y provisionales; asimismo, la duración de cuatro años del periodo rectoral y su prórroga por otros cuatro años se refieren al rector designado. Por lo tanto, si la intención de la ley fuese la equiparación del rector designado con los rectores sustitutos, interinos o provisionales no tendría ningún sentido hacer esta diferenciación; en tal caso, la ley debió haber contemplado la prohibición a los ciudadanos que hubiesen ocupado el cargo de rector interino, sustituto o provisional asumir el puesto de rector designado más de una vez. En consecuencia, el mandato que cumplió Raúl Arias en su calidad de rector sustituto no se contrapone en absoluto con su actual postulación a la rectoría, en tanto que la duración máxima de ocho años se aplica sólo al cargo de rector designado.

El proceso de designación de rector de la Universidad Veracruzana no ha estado exento de apasionamientos ni de cuestionamientos a los procedimientos utilizados para seleccionar al candidato más idóneo. La crítica a la ilegalidad, así como los cuestionamientos a la ley de autonomía y de otra índole, muestran una inconformidad que debe ser aprovechada como medio de fortalecimiento de nuestra universidad. Los cuestionamientos se deben aprovechar para impulsar un serio debate sobre los procesos de elección de nuestras autoridades universitarias y sobre las formas de gobierno que demanda una universidad en constante evolución. El debate y el diálogo como medio de solución de los problemas han sido las herramientas que ha puesto en práctica la actual administración universitaria y deberán ser adoptadas para quien asuma el mandato de la rectoría durante el periodo 2009-2013.