Veracruz, al borde del abismo por problemas ecológicos: Semarnat

La Semarnat reconoce que son campesinos quienes hacer la mayor parte del aprovechamiento por la venta de los ejemplares a pie de carretera, sin ninguna garantía de sobrevivencia ¦ Foto Perseo Bernal

Veracruz, Ver.- En un documento solicitado a la Unidad de Acceso a la Información de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se informa sobre los 10 problemas en materia de ecología que mantienen a Veracruz al borde del abismo en cuanto a políticas públicas de este ramo.

En la solicitud de información a dicha dependencia marcada con el folio 0001600183411 detalla que uno de los mayores pendientes para la entidad es el tráfico de especies, sobre todo el relativo a aves exóticas. Y es que el estado funge como un “corredor” por las bandas de traficantes de este tipo de animales, organizaciones que operan desde Guatemala y otros países de Centroamérica.

Se plantea que desde Veracruz se reciben aves exóticas para mandarlas a Guatemala. Entre las acciones efectuadas para frenar este problema –agrega el documento– resalta la implementación de operativos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Procuraduría General de la República (PGR), así como el impulso a las Unidades de Manejo Ambiental (UMA).

En el mismo tenor, el informe resalta como grave, riesgoso para la ecología y la salud pública, el deficiente manejo de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU). Indica que los rellenos sanitarios operantes en Veracruz no aplican las normas para la clasificación de la basura, además, son insuficientes para la gran cantidad de RSU generados en las ciudades de mayor importancia.

Las políticas del agua también son analizadas por el personal técnico de la institución federal –que recientemente acaba de reconocer la gestión de al menos ocho proyectos para plantas hidroeléctricas en el estado– y concluye que la mayor parte de las plantas de tratamiento son inoperantes, con lo cual las aguas residuales van a parar “crudas” a lagunas, ríos y la costa.

La Semarnat dedica un espacio importante para afirmar que tanto los ingenios azucareros, los beneficios de café y las granjas avícolas y porcícolas incumplen en materia de manejo de sus residuos, con lo que sus contaminantes también se hacen presentes en agua, suelo y aire.

Sobre los ingenios, por ejemplo, define: “La utilización de ácidos para el lavado de equipos, descargas de aguas residuales sin tratamiento previo, así como deficientes controles anticontaminantes en equipos de combustión dejan daños a la salud y malestar a la población por las lluvias ácidas. Cooperativas de pescadores que atribuyen la baja productividad de los cuerpos de agua a la contaminación que les generan los ingenios”.

“Sobre la industria cafetalera, en el beneficio del Café se genera materia orgánica en el proceso del despulpado y agua residual en proceso de fermento y lavado. Tiene impacto a las aguas superficiales por escurrimientos y contaminación al suelo por la lixiviación de las sustancias fermentadas”, además, “es común que no se elabore composta con la materia orgánica ni se traten las aguas residuales”.

"Las granjas avícolas y porcícolas: Acumulación de heces fecales y aguas residuales por la limpieza de las instalaciones. Contaminación a las aguas subterráneas y superficiales, generación de malos olores y focos infecciosos”.

Al dar más detalles sobre el manejo de la basura en el estado, la Semarnat puntualiza: “En el estado de Veracruz, la generación media de RSU per capita es de 0.850 a 0.970 kg/hab/día. De los 7 millones 638 mil 378 habitantes del estado de Veracruz, se estima que la generación diaria de residuos sólidos urbanos es de alrededor de 7 mil toneladas. Y sólo hay 28 rellenos sanitarios. Pero los reportes oficiales indican que se tienen identificados al menos mil 648 tiraderos a cielo abierto en el estado”.

De esta problemática, la Semarnat indica que los efectos inmediatos se reflejan en la salud pública, además que impactan directamente al sistema de drenaje de las ciudades, lo que contribuye a inundaciones.

“Cerca de 50 por ciento de los residuos generados se deposita en tiraderos a cielo abierto o en rellenos que no cumplen con los requisitos técnicos para su adecuada disposición, lo que propicia riesgos a la salud de la población, a los ecosistemas”, dice, e informa que el gobierno de Veracruz, por medio de recursos del Fonden, “realizó la rehabilitación y/o construcción de 17 rellenos sanitarios municipales, para revertir la problemática de la disposición inadecuada de los RSU”.

Del manejo del agua, de la que el gobernador Javier Duarte de Ochoa se acaba de pronunciar a favor del cuidado de la misma y la inversión de recursos para infraestructura para garantizar su limpieza y abasto, la Semarnat da un panorama general del estado: “Las disposiciones normativas de regulación no se atienden adecuadamente y la operación de las plantas de tratamiento previo a las descargas de aguas residuales –industriales y domésticas– en muchos casos es ineficiente. Impactos adversos a la salud, actividades económicas primarias como pesca, agricultura y el uso humano”.

Para mejorar su manejo, la Semarnat resalta inversiones entre estado y Federación para “programas y proyectos de saneamiento ambiental en las zonas conurbadas Veracruz-Boca del Río-Medellín-Alvarado, Coatzacoalcos-Minatitlán-Cosoleacaque y Xalapa-Banderilla”.

La Secretaría hace mención del gran riesgo ambiental que representa el hecho de que por Veracruz cruce 30 por ciento de los ductos de Pemex, poco más de 12 mil kilómetros de ductos de norte a sur.

A pesar de que se resaltan los programas de remediación implantados por Pemex en las zonas afectadas, se dice que hay “escaso mantenimiento de la red de ductos, sabotajes, robo –tomas clandestinas– de productos que circulan por los ductos”, y que consecutivamente terminan en “contaminación de suelo y agua, y fauna silvestre, afectación de actividades primarias –agricultura, pesca".

En el apartado de tráfico de vida silvestre, la Semarnat indica que “Veracruz es utilizado como corredor para el tráfico de ejemplares de vida silvestre provenientes de sur y sureste del país y en algunos casos de Guatemala y Centroamérica.

“En menor proporción, se da la extracción ilegal de flora y fauna silvestre en el estado. Las principales especies que se comercializan son loros, tucanes y aves canoras y, en casos aislados, huevos de tortuga. En cuanto a vegetación se extraen zamias, diones, cycadas y leaucarneas cuyo principal mercado es la ciudad de México y Monterrey. También se presentan casos de extracción ilegal de especies marinas para la venta en acuarios (peces y corales principalmente), así como extracción de arena de coral en los sistemas arrecifales”.

En este inciso llama la atención que la Semarnat reconoce que son campesinos quienes hacer la mayor parte del aprovechamiento por la venta de los ejemplares a pie de carretera, sin ninguna garantía de sobrevivencia.

Pero remarca: “existen también redes de comercialización ilegal que compran los ejemplares sobre pedido, y llegan a comercializar grandes cantidades de ejemplares".

De la reducción de la frontera forestal, cambio de uso de suelo e incendios, detalla el documento: “Veracruz pierde cada año entre 32 y 34 mil hectáreas de bosques y selvas. La gran mayoría de los terrenos degradados corresponde a selvas bajas y medianas. La principal causa de la deforestación es el avance de la ganadería extensiva que reproduce esquemas altamente ineficientes y depredadores. En menor medida se dan cambios de uso del suelo para introducción de cultivos de caña en las partes bajas y café en la zona serrana.

Y las consecuencias: “se tiene documentados cambios en las condiciones micro climáticas generados por aumento de temperatura y alteración del régimen de lluvias. La capacidad de retención del agua de lluvia y su infiltración al suelo se ha modificado ocasionando con ello un aumento en los riesgos de inundación y deslaves”.

Esto, se agrega, va de la mano de la “organización deficiente de los ejidos y comunidades como unidades de producción forestal”. Pero cerca de 80 por ciento de los bosques y selvas se encuentran bajo régimen de propiedad social, constituidos en núcleos agrarios, vinculados con recursos forestales para la obtención de sus principales satisfactores.

Y a “pesar de la gran riqueza biológica, la falta de organización de los productores silvícolas y la migración, provocan incendios, deforestación, cambio de uso de suelos y contaminación de mantos freáticos”.

De esto se ha derivado la “afectación a humedales”, con daño directo “a las actividades pesqueras, defensas bajas del litoral a huracanes y ampliación de zonas de inundación”.

Por último, la dependencia remarca que los Servicios ambientales no han sido valorados de manera integral, les hace falta promoción. Los programas de compensación aún resultan poco atractivos para algunos propietarios de predios. Se carece de importes altos para el otorgamiento de recursos a más predios de bosques templados, bosque mesófilo, selvas y manglares.

En resumen, “no hay conciencia generalizada sobre su importancia que reviste la conservación de estas áreas y su aportación en servicios ambientales” para beneficio de las ciudades, donde se concentra el mayor número de habitantes.