Grupos indígenas, un problema de seguridad nacional: Julio Atenco

Foto: Víctor Álvarez

A pesar de que se tiene una deuda histórica con los indígenas para ser reconocidos constitucionalmente como “un cuarto nivel de gobierno”, además de la Federación, estado y municipio, políticos del PRI y el PAN, que tienen intereses con canadienses y estadunidenses, no están dispuestos a otorgarles el carácter de regiones autónomas y de unidad nacional, porque temen perder el control de sus cacicazgos y por eso el Estado los contempla como un problema de seguridad nacional.

En entrevista, Julio Atenco Vidal, presidente de la Coordinadora Regional de Organizaciones Indígenas de la Sierra de Zongolica (Croisz), dijo que hay una reticencia del Estado mexicano para reconocer a los pueblos constitutivos de la nación mexicana.

Por eso mandan al Ejército a vigilar todas las zonas indígenas, como en Zongolica, “porque cuando ocurrió la muerte de nuestra hermana Ernestina (Ascencio), se realizaba un operativo de soldados para investigar nuestros los lazos con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y las organizaciones de la sierra.

–Ante la pobreza, las condiciones de marginación ¿hay necesidad de una nueva relación del estado mexicano con los pueblos indígenas?
–Vamos a un segundo esfuerzo internacional que nos permita un referente nacional del movimiento indígena, que trate de superar las limitaciones y contradicciones que vivimos internamente, a partir de 1996 con la firma de San Andrés Larráinzar hubo acuerdos y desacuerdos y, paradójicamente, aunque generamos un documento que estaba muy avanzado los derechos de los indígenas, al mismo tiempo se produjo un protagonismo que dieron al traste con ese gran esfuerzo de unidad nacional. El resultado de este protagonismo de algunas organizaciones hizo que hubiera una creciente distancia entre las organizaciones indígenas y los pueblos originales, es decir, las autoridades tradicionales los pueblos como sociedades, entonces las organizaciones caminamos mucho más adelante que nuestros pueblos. Algo que cuestioné al EZLN y a muchas organizaciones desde 1997 era, por ejemplo, que el movimiento indígena nacional debería ser dirigido por autoridades tradicionales, acompañados por los dirigentes de las organizaciones sociales, porque el sujeto principal de los pueblos indígenas son nuestros pueblos y nuestros pueblos tienen autoridades: presidente municipal, agente municipal, tata mandón, gobernador.

–¿Cuáles son las demandas principales en los pueblos indígenas?
–Las demandas no son de ahorita, son históricas, les hemos dado nombres especialmente a partir de 1994, y son las siguientes: en primer lugar queremos hacer visible que los pueblos originarios de este país, están excluidos políticamente. Una decisión política del estado mexicano es excluir a estos pueblos originarios. Al tener independencia, a los pueblos ordinarios se les veía como factor de atraso, como colectividades cerradas al progreso, a la modernidad neoliberal, a la modernidad capitalista y entonces cuando se confunde a la nación mexicana, como República pero como nación única, desaparecen desde entonces del catálogo político conceptos como nación indígena, pueblos indígenas, tribus, a partir del 21 y especialmente con la primera Constitución, todos ya somos mexicanos oficialmente.

–¿Considerar a los indígenas como mexicanos fue un error?
–No es un error, no fue un accidente histórico, es una decisión política de quienes son considerados superiores a los pueblos indígenas, entonces una demanda histórica es refundar a la nación mexicana, no para que se hagan más universidades interculturales, o más “tajines”, que son como estatuas de sal, sino una nación que reconozca jurídicamente a los pueblos indígenas, lo que demandamos es que en la Constitución se diga que México está conformado por estados sin municipios, pero también por pueblos indígenas y que se diga cuáles son éstos. Que no haya una declaración como la de Fidel Herrera, que desde que llegó al gobierno dice que Veracruz es un mosaico multicultural, eso es un engaño, lo que se requiere es que jurídicamente se reconozcan a los pueblos indígenas, existen en la Constitución política federal y de los estados. No basta que el artículo 2 federal y el 5 de Veracruz digan que los pueblos indígenas son el sustento originario de la nación y del estado de Veracruz, eso es hipocresía, porque actualmente nadie legalmente puede acreditar su identidad según su lengua, porque ninguno somos oficialmente nahuas, mayos, zapotecos, mixtecos.

–De no ver a los pueblos indígenas con estos elementos del lenguaje y reconocimiento jurídico ¿qué pasaría con ellos ante una crisis o económica?
–Lo que me queda muy claro es que los pueblos indígenas del país no pueden renunciar a la rebelión, eso es un derecho histórico cuando los derechos fundamentales no son respetados. El derecho de identidad ha sido motivo de fuertes conflictos interétnicos en Europa, en Rusia y África, y aquí por voluntad política de las organizaciones indígenas no hemos promovido nada, pero no es algo a lo que hayamos renunciado. ¿Hasta dónde va llegar esto? No lo sé, pero es lo que sí me queda claro es que la mayoría de mexicanos son de convicciones democráticas y que podremos llegar a un acuerdo de nación y étnica.

–¿Podría darse el cambio de nación en estos años?
–Con el régimen priísta no es posible ni va ser posible, ellos fueron los que acuñaron la idea que el tema indígena es un asunto de seguridad nacional, precisamente por los alcances que tendría un nuevo pacto federal que reconozca de manera plena los derechos autonómicos de los pueblos indígenas. Son ellos los que definieron el pueblo indígena como asunto de seguridad nacional.

–¿Presentan entonces los indígenas un peligro para la nación según el PRI?
–Éste tema de hecho se abrió por primera vez de manera pública e institucional con Lázaro Cárdenas, en 1938 convocó a los científicos de la época, a los académicos más destacados, a los políticos de todas las corrientes que formaban parte del estado mexicano y discutieron que hacer con los pueblos indígenas, y había dos grandes alternativas: una, convocar a una refundación de México al estilo Unión Soviética, las nacionalidades históricas, y había otra posición, que decía que no, porque dividiría a la nación, entonces, fueron estos últimos mayoritarios y definieron una política para los pueblos indígenas. Actualmente el PRI es el representativo de esta visión de nación única y ellos no acceden a un acuerdo en una refundación de la nación. Los panistas, peor, porque son lo representativo de lo más arcaico de los criollos nacionales, ellos son racistas, una refundación es impensable en un régimen panista, por eso creo que el movimiento indígena nacional tiene que ser una alianza y luego una gran alianza con los mexicanos no panistas y no priístas que estuvieran dispuestos a esta nueva nación.

–Pero ¿cuál es el fondo de considerar el movimiento indígena como asunto de Seguridad Nacional?
–El asunto de la autonomía y la libre determinación indígena podría dividir al país, podría desestabilizar a las instituciones, un régimen autónomo dentro del estado mexicano implicaría modificar el esquema de los tres poderes monoétnicos. La demanda del movimiento indígena nacional implicaría la creación de un cuarto piso de poder, es decir, actualmente tenemos el municipio el estado y la Federación, un régimen autonómico reconocido constitucionalmente, es decir, las regiones indígenas serían un cuarto nivel de gobierno: municipio, región indígena, estado, federación, entonces es el del primer nivel de de modificación. Eso sería si es que aceptaran ese régimen de autonomía, de no aceptarse podría radicalizar el movimiento indígena y no hablar de unidad nacional. Por lo tanto, ante ese riesgo autonómico, los priístas, panistas y chuchistas lo que hicieron fue no reconocer derechos, sino que sólo diseñaron algunos lineamientos de política pública general que canalizara recursos para resarcir la deuda histórica de los pueblos indígenas, se trata de caminos agua electrificación. En el fondo lo que plantean los partidos políticos es que reconocimiento pleno de los derechos de los pueblos indígenas dividiría al país.

–¿Por qué se tendría que dar una división según la visión de los partidos políticos?, ¿cuáles son los riesgos que ellos ven, un estallido social?, ¿o por qué considerarlos como parte del de la seguridad nacional?
–La respuesta sencilla, 80 por ciento de los territorios de bosque son indígenas, dentro de los territorios indígenas hay riqueza petrolera, hablemos del sureste, dentro de territorio indígena hay minas y hablemos de intereses canadienses y gringos principalmente, también existen amplias extensiones, actualmente de producción ganadera, es decir, a pesar que oficialmente ocupamos 10 por ciento de la población, en realidad ocupamos alrededor de 40 por ciento del territorio nacional, entonces las instituciones y los regímenes políticos del PRI, PAN y chuchistas se verían trastocados y con ello los intereses de poderosos grupos económicos lícitos e ilícitos que están inmersos en el área forestal, minera y petrolera.

–Al tener contemplada una potencialidad económica de los pueblos indígenas, ¿por eso militarizan las zonas indígenas?
–Eso es lo que está ocurriendo, hace unos días un estudiante derecho preguntaba si ha habido tanta grandeza de los pueblos indígenas, tantas glorias del pasado que fueron técnica y científicamente mucho más avanzado, incluso que los europeos, por qué hoy los pueblos indígenas son pobres, extremadamente pobres y la respuesta fue, “no es lo mismo ser pobre que empobrecido”, porque después de ser despojados de sus riquezas, conocimientos, hoy lo único que les son las ruinas arqueológicas y elementos culturales que siguen siendo expropiados por el Estado.

–De no ver a los pueblos indígenas con estos elementos del lenguaje y reconocimiento jurídico ¿qué pasaría con ellos ante una crisis o económica?
–Lo que me queda muy claro es que los pueblos indígenas del país no pueden renunciar a la rebelión, eso es un derecho histórico cuando los derechos fundamentales no son respetados. El derecho de identidad ha sido motivo de fuertes conflictos interétnicos en Europa, en Rusia y África, y aquí por voluntad política de las organizaciones indígenas no hemos promovido nada, pero no es algo a lo que hayamos renunciado. ¿Hasta dónde va llegar esto? No lo sé, pero es lo que sí me queda claro es que la mayoría de mexicanos son de convicciones democráticas y que podremos llegar a un acuerdo de nación y étnica.

–¿Podría darse el cambio de nación en estos años?
–Con el régimen priísta no es posible ni va ser posible, ellos fueron los que acuñaron la idea que el tema indígena es un asunto de seguridad nacional, precisamente por los alcances que tendría un nuevo pacto federal que reconozca de manera plena los derechos autonómicos de los pueblos indígenas. Son ellos los que definieron el pueblo indígena como asunto de seguridad nacional.

–¿Presentan entonces los indígenas un peligro para la nación según el PRI?
–Éste tema de hecho se abrió por primera vez de manera pública e institucional con Lázaro Cárdenas, en 1938 convocó a los científicos de la época, a los académicos más destacados, a los políticos de todas las corrientes que formaban parte del estado mexicano y discutieron que hacer con los pueblos indígenas, y había dos grandes alternativas: una, convocar a una refundación de México al estilo Unión Soviética, las nacionalidades históricas, y había otra posición, que decía que no, porque dividiría a la nación, entonces, fueron estos últimos mayoritarios y definieron una política para los pueblos indígenas. Actualmente el PRI es el representativo de esta visión de nación única y ellos no acceden a un acuerdo en una refundación de la nación. Los panistas, peor, porque son lo representativo de lo más arcaico de los criollos nacionales, ellos son racistas, una refundación es impensable en un régimen panista, por eso creo que el movimiento indígena nacional tiene que ser una alianza y luego una gran alianza con los mexicanos no panistas y no priístas que estuvieran dispuestos a esta nueva nación.

–Pero ¿cuál es el fondo de considerar el movimiento indígena como asunto de Seguridad Nacional?
–El asunto de la autonomía y la libre determinación indígena podría dividir al país, podría desestabilizar a las instituciones, un régimen autónomo dentro del estado mexicano implicaría modificar el esquema de los tres poderes monoétnicos. La demanda del movimiento indígena nacional implicaría la creación de un cuarto piso de poder, es decir, actualmente tenemos el municipio el estado y la Federación, un régimen autonómico reconocido constitucionalmente, es decir, las regiones indígenas serían un cuarto nivel de gobierno: municipio, región indígena, estado, federación, entonces es el del primer nivel de de modificación. Eso sería si es que aceptaran ese régimen de autonomía, de no aceptarse podría radicalizar el movimiento indígena y no hablar de unidad nacional. Por lo tanto, ante ese riesgo autonómico, los priístas, panistas y chuchistas lo que hicieron fue no reconocer derechos, sino que sólo diseñaron algunos lineamientos de política pública general que canalizara recursos para resarcir la deuda histórica de los pueblos indígenas, se trata de caminos agua electrificación. En el fondo lo que plantean los partidos políticos es que reconocimiento pleno de los derechos de los pueblos indígenas dividiría al país.

–¿Por qué se tendría que dar una división según la visión de los partidos políticos?, ¿cuáles son los riesgos que ellos ven, un estallido social?, ¿o por qué considerarlos como parte del de la seguridad nacional?
–La respuesta sencilla, 80 por ciento de los territorios de bosque son indígenas, dentro de los territorios indígenas hay riqueza petrolera, hablemos del sureste, dentro de territorio indígena hay minas y hablemos de intereses canadienses y gringos principalmente, también existen amplias extensiones, actualmente de producción ganadera, es decir, a pesar que oficialmente ocupamos 10 por ciento de la población, en realidad ocupamos alrededor de 40 por ciento del territorio nacional, entonces las instituciones y los regímenes políticos del PRI, PAN y chuchistas se verían trastocados y con ello los intereses de poderosos grupos económicos lícitos e ilícitos que están inmersos en el área forestal, minera y petrolera.

–Al tener contemplada una potencialidad económica de los pueblos indígenas, ¿por eso militarizan las zonas indígenas?
–Eso es lo que está ocurriendo, hace unos días un estudiante derecho preguntaba si ha habido tanta grandeza de los pueblos indígenas, tantas glorias del pasado que fueron técnica y científicamente mucho más avanzado, incluso que los europeos, por qué hoy los pueblos indígenas son pobres, extremadamente pobres y la respuesta fue, “no es lo mismo ser pobre que empobrecido”, porque después de ser despojados de sus riquezas, conocimientos, hoy lo único que les son las ruinas arqueológicas y elementos culturales que siguen siendo expropiados por el Estado.