Juan Carvajal, toda una vida dedicada al activismo social en pro de derechos de gays

Juan Carvajal hizo pública su condición de persona viviendo con VIH y ayudó a instalar un albergue para personas contagiadas de este virus ¦ Foto Rodrigo Soberanes

En la zona de mercados del Puerto de Veracruz, al virus del Sida se le llama “bicho”, pero como entre la comunidad gay está de moda voltear las palabras, le comenzaron de decir “chobi”

“Lo que hacemos es burlarnos de lo que nos ocurre, de lo que somos, de lo que vivimos”, decía Juan Carvajal, el activista en pro de los derechos de la comunidad lésbico-gay fallecido el pasado 1 de abril.

“Es parte intrínseca de nuestra condición. No solamente soy homosexual, también soy veracruzano. El jarocho es así”, dijo Juan Carvajal con una cerveza en la mesa y sus recuerdos de la vida nocturna en la calle.

“Una de las cosas que ha cambiado mucho la vida de los gays es la pandemia del VIH. La cuestión de la vida gay tiene que ver con la capacidad de seguir sobreviviendo alegremente a pesar de todo lo que tienes que padecer y sufrir”, decía.

Contaba Juan Carvajal que en el argot del barrio en la zona de mercados, había una especie de lotería, conformada por La tapada, la vestida, la brincona, el mayate, el pelado y el chichifo, entre otros motes.

Según Carvajal, Veracruz es el estado con mayor incidencia en casos de VIH-Sida y también ha sido uno de los pilares en el combate a esa enfermedad, también llamada “la pandemia del siglo”.

En la zona de mercado de Veracruz, al “chobi” dejaron de nombrarlo y su evocación se convirtió en una señal: dos dedos golpean la muñeca –donde se siente el pulso- y luego se hace un corte de mangas.

“…Y quiere decir que ya estás ponchada, quiere decir que estás infectado de VIH.

¿Qué tiene? (ademán) ya se lo está llevando el bicho".

Es una manera de vivir y no dejarse matar”.

Por más de 10 años, Juan Carvajal hizo pública su condición de persona viviendo con VIH-Sida y su preferencia homosexual. Ayudó a instalar un albergue para enfermos de ese virus y la cobertura universal gratuita.

Cuando se le preguntaba sobre su vida en el puerto de Veracruz, decía: “¿qué no he hecho en Veracruz?” pero no hablaba de su activismo sino de su juventud trabajando como “pepenador”, vendedor de dulces y como mecánico.

Ya con la insistencia, recuerda los cuatro años en que funcionó un albergue para personas con Sida, a los 70 enfermos terminales que volvieron a las calles y “andan de perras chingando gente”, y ríe.

“Cuando yo tuve el albergue para personas con VIH Sida, nos llegaba mucha gente que ya estaba en etapa terminal que era la función básica nuestra, atender a gente en estado de crisis. Crisis emocional, social y biológica.

Una de las cosas que mas extrañaban cuando llegaban a la casa era que ya no podían chacolear, ir al merequetengue, al rock and roll. En la casa les dábamos bullicio, perreo”.

En ese albergue –decía- se atendieron a unas seis mil personas en cuatro años “y enterramos a muchos que también se nos fueron”.

En la vida pública, Carvajal era identificado como el líder del grupo Claroscuro-Gay que ayudó a evitar las detenciones arbitrarias de trabajadores sexuales en el centro de la ciudad de Veracruz.

En 2007 realizó una huelga de hambre en la Plaza Lerdo de la ciudad de Xalapa pidiendo la modificación de un artículo de la Constitución local, que obliga a realizarse el examen de VIH a las personas que quieren casarse por la vía civil.

En ese entonces, para convencer a Carvajal que levantara su huelga de hambre, las autoridades estatales y legisladores prometieron dar respuesta a sus demandas, que al final no fueron cumplidas.

Contaba las “madrizas” y encarcelamientos que él y algunos de los otros 18 integrantes de esa organización padecieron y cómo, luego de 10 años de funcionar, decidieron parar sus actividades.

Una de las secuelas de la existencia de ese grupo es la cobertura universal de medicamentos para personas con VIH-Sida en la ciudad de Veracruz en el Centro Ambulatorio de Pevención y Atención en Sida e ITS (Capasits).

“Actualmente Vago. Ya me retiré. Yo dije que iba a vivir 40 años como ciudadano y ahora no tengo que hacer y me dedico a vagar”, dijo Carvajal en 2010, cuando era gerente de un bar gay y preparaba una candidatura por el PRD.

“La putería es la opción de poder desinhibirte, de ser tratado con tu identidad de género, con tu proyecto de vida, con tu preferencia sexual”, dijo Juan Carvajal, fallecido el pasado 1 de abril en la ciudad de Veracruz.