De 3 mil sitios arqueológicos en el estado, apenas una docena cuenta con protección

En el estado hay más de 3 mil sitios arqueológicos, sin embargo los recursos y el personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no son suficientes para vigilarlos y protegerlos a todos, reconoció el investigador Jaime Cortés Hernández.

El funcionario del INAH explicó que cada día se pueden encontrar más sitios de este tipo, sin embargo sólo son una docena en el estado los que cuentan con la protección y cuidado necesarios. “Muchas veces es imposible para el instituto lograr que todos tengan la vigilancia adecuada, debemos recurrir en muchos casos a los estados y municipios, a veces incluso con los ejidos, quienes son los que se encargan de los ciudados”, dijo.

Añadió que la restauración de esos lugares también es muy compleja y costosa, por lo que el INAH opta por mantenerlos tal cual fueron encontrados y realizar las labores de conservación necesarias para que no se vean afectados por el paso del tiempo y el clima.

Cortés Hernández afirmó que las empresas deben acudir al instituto cuando desean realizar labores de exploración en ciertas zonas que son propensas a tener vestigios arqueológicos, por ejemplo el norte del estado, donde Petróleos Mexicanos tiene muchas perforaciones. “Nosotros atendemos de forma permanente todas las solicitudes que nos hace Pemex, en especial las actividades de exploración en la zona de Poza Rica y Tuxpan.

“Éstas abarcan muchos municipios, cuestiones interestatales y estamos apoyando y respaldado las actividades que ayudan al desarrollo de la nación, pero se trata de proteger el patrimonio histórico”, recalcó.

El investigador explicó que existen casos complejos donde puede registrarse alguna afectación en la zona, cuando esto se detecta en ciertos sitios se establece un programa de salvamento arqueológico, para que el daño sea el mínimo y se puedan rescatar más piezas. Aceptó que sí se han presentado casos en los que los vestigios resultan dañados, sin embargo no determinó alguno en particular pues es la parte jurídica del INAH la que se encarga de eso.

“Para detectar daños se hacen análisis del tipo fotogramétrico en otros casos se hace trabajo de campo para determinar si hay algún daño pues de otro modo no se puede percibir”, dijo.

Cortés Hernández indicó que se realizan supervisiones de forma constante en las obras que se realizan para evitar cualquier daño, para evitar cualquier afectación se modifican los puntos de exploración y así se conservan los vestigios históricos.