Matan indígenas a brujos por miedo

fer | miércoles, octubre 31, 2012

Tehuipango, Ver.- La práctica de la brujería o magia negra es una costumbre en esta zona. Entre mismos indígenas existe un respeto y a la vez temor hacia los llamados brujos por los daños que pudieran hacerles en caso de “caer en sus manos”. No obstante, los asesinatos de hechiceros se les relaciona como parte de las venganzas o ajustes de cuentas en contra de ellos.

Las autoridades municipales, por su parte, reconocen el uso de la brujería como método de sanación a enfermedades, “pero sólo se da en las comunidades alejadas a la cabecera municipal. Es una realidad, pero cada vez son menos quienes la utilizan”, refirió el alcalde Fortino Calihua Macuixtle.

La brujería sirve además para otras finalidades: la venganza. En esta zona de la sierra de Zongolica, hay versiones de los propios habitantes quienes confirmaron: muchos de los asesinatos en el municipio son consecuencia de trabajo que los brujos hicieron o dejaron de hacer.

La gente mata a los brujos “porque hicieron mal de ojo –por encargo de otra persona– o porque no supieron hacer el trabajo”, admitió el investigador local, profesor de primaria y ex presidente municipal Leoncio Macuxitle, aunque distinguió entre la actividad de un brujo y la de un curandero. “El brujo es aquel que entierra gallinas o pollos negros. Ése es el brujo. El curandero es el que se dedica a sanar gente, el que hace las veces de médico, que utiliza tés para ayudar a la gente a sanar. Ésos son curanderos y de esos hay muchos en la comunidad”.

La historia de asesinatos este municipio, de dominio popular, está llena de acontecimientos que la gente se dedica a ligarlos con hechos sobrenaturales. Uno de los más sonados fue el ocurrido en los primeros años del presente siglo, cuando un curandero fue encontrado muerto en su vivienda, ubicada en la congregación de Tilica, presuntamente asesinado, “porque le echó mal de ojo a una señora que no quiso vender unos terrenos. La señora murió, pero los hijos se enteraron que el brujo la había hechizado y decidieron matarlo. Hoy los hijos están detenidos en el penal de Zongolica, acusados por homicidio” narran los habitantes.

Según las estadísticas oficiales 75 por ciento de la población habita en las comunidades, algunas de ellas alejadas hasta por cuatro de la cabecera municipal, “se les hace más fácil ir con el yerbero que trasladarse a una clínica ya sea en su comunidad o ir a la cabecera municipal”.

Pero mientras este fenómeno camina entre el misticismo y realidad, la presencia de los curanderos pero sobre todo la recurrencia a sus servicios, es una realidad, “en Tehuipango no hay muchos brujos, curanderos sí, y muchos” resume el entrevistado.


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